La Selección Argentina culminó una intensa semana de competencia en la FIBA 3×3 Nations League U21, disputada en Santiago de Chile, dejando un saldo altamente positivo, especialmente en la rama masculina, que alcanzó dos finales y confirmó el crecimiento de una generación que ilusiona de cara a los próximos compromisos internacionales. En tanto, el seleccionado femenino también mostró pasajes de muy buen nivel, sumando experiencia en un certamen de gran exigencia continental.
Antes del inicio del torneo, la Confederación Argentina de Básquet confirmó los planteles que representarían al país. El equipo masculino estuvo integrado por Tiago Tomatis, Agustín Ferrari, Joaquín López Lorenz, Alfredo Ventura, Agustín Zapillón y Facundo Wolinsky, mientras que el femenino contó con Olivia Oltmann, Martina Chover, Alessia Reale, Paulina Fissolo, Emilia Villar y Victoria Fontana, apostando a un grupo joven con gran proyección.
La competencia se desarrolló a lo largo de seis paradas, con encuentros diarios frente a las mejores selecciones del continente. Desde el comienzo, Argentina evidenció un rendimiento sólido, especialmente en la rama masculina, que fue creciendo jornada tras jornada.
Durante las primeras dos jornadas, ambos equipos consiguieron importantes victorias que les permitieron mantenerse competitivos en la tabla general. El conjunto masculino comenzó a mostrar una identidad basada en la intensidad defensiva, el dinamismo ofensivo y la efectividad de jugadores como Facundo Wolinsky, Joaquín López Lorenz, Agustín Ferrari y Alfredo Ventura, mientras que las chicas tuvieron actuaciones destacadas de Olivia Oltmann y Emilia Villar, enfrentándose a rivales de gran jerarquía como Estados Unidos y Canadá.
El gran salto llegó en la tercera parada, cuando la Selección masculina consiguió clasificarse por primera vez a una final del certamen luego de una brillante jornada. Allí confirmó que podía competir de igual a igual frente a las principales potencias del continente y terminó quedándose con un valioso subcampeonato.
Lejos de conformarse, el equipo argentino mantuvo su nivel en las jornadas siguientes. En la cuarta parada volvió a sumar triunfos importantes, consolidándose entre los mejores equipos del torneo y manteniendo intactas sus aspiraciones en la clasificación general.
La quinta parada volvió a tener al conjunto nacional como protagonista. Después de superar con autoridad la fase inicial, Argentina regresó a una final internacional, donde debió enfrentar nuevamente a Estados Unidos. A pesar de realizar otro gran torneo, el seleccionado cayó en el partido decisivo y volvió a quedarse con el segundo puesto, resultado que ratificó el excelente momento del básquet argentino en la modalidad 3×3.
Finalmente, en la sexta y última jornada, ambos seleccionados cerraron su participación dejando una imagen muy positiva. Más allá de los resultados puntuales, el balance fue ampliamente favorable por el crecimiento colectivo, la competitividad mostrada durante toda la semana y la consolidación de varios jóvenes talentos dentro del programa nacional de 3×3.
Uno de los aspectos más destacados del torneo fue la regularidad del seleccionado masculino, que logró instalarse entre los protagonistas de la Nations League gracias a un juego dinámico, agresivo y con diferentes variantes ofensivas. Jugadores como Facundo Wolinsky, Joaquín López Lorenz, Agustín Ferrari, Agustín Zapillón y Alfredo Ventura fueron determinantes en distintos momentos del campeonato, aportando puntos y liderazgo en encuentros de máxima exigencia.
En la rama femenina, si bien los resultados no siempre acompañaron, el equipo mostró personalidad frente a rivales de primer nivel internacional, sumando una experiencia invaluable para un plantel que continúa su proceso de desarrollo y que dejó señales alentadoras pensando en las próximas competencias del calendario FIBA.
Con dos finales alcanzadas, actuaciones individuales sobresalientes y una evolución constante a lo largo de las seis jornadas, Argentina cerró su participación en la FIBA 3×3 Nations League U21 con un balance más que positivo. El rendimiento exhibido en Santiago de Chile ratifica el buen presente del programa nacional de básquet 3×3 y alimenta la ilusión de seguir siendo protagonista en los torneos internacionales venideros.





